Desafíos en Venezuela ¿Cómo Cambia la Vida de los Niños?

Problemas de Escasez en Venezuela.

Recien comenzó el  problema de escasez  en Venezuela, debí viajar por motivos laborales, del Táchira a Mérida. Debido a que estábamos en época de vacaciones escolares, mis hijos y esposo fueron a mi encuentro, para pasar unos días allí.

Mi hija que para la época tenía 5 años, llegó al lugar donde me encontraba aun con mis compañeros de trabajo, y su primera reacción fue: “mami, quiero ver si al fin, aquí puedo conseguir champú para mi cabello”.

Mis compañeros de trabajo, estaban sorprendidos, que los Problemas de Escasez en Venezuela, fuese la causante de las preocupaciones de una niña de esa edad. Esto fue solo al principio, como ya lo comenté.

Posteriormente esta crisis se agravó y continua su proceso, entonces todos tenemos algo que decir al respecto, pues cada quien lo ha vivido de una forma diferente, en especial los niños.

Problemas de Escasez en Venezuela y la alimentación infantil

No voy a dar cifras estadísticas, primero porque en mi país eso es casi inexistente y segundo porque las vivencias de cada uno de nosotros, dicen más que los números.

Comenzaré por mencionar que estando en una cola de 4 horas para comprar 2kg de harina de maíz, una señora comentó que habían comenzado a vender, pero que para poder llevarla, era necesario comprar un yogurt, que triplicaba el costo de la harina.

Entonces las madres nos pusimos felices ¿puedes creerlo, estábamos felices porque nos teníamos que llevar un yogurt? pues bien, la señora que estaba detrás de mí, dijo: “bueno para el niño pequeño. Los niños grandes también quieren, pero yo les digo que cuando ellos crecieron, tenían leche”.

Ella comenzó a narrar como dejaba para su niño el yogurt, pues los grandes ya no necesitaban de manera tan urgente las vitaminas de los lácteos, mientras el pequeño, casi no había podido disfrutar de la leche.

Entonces muchas personas pueden decir: pero esas vitaminas se consiguen en otros alimentos. Pues sí, es verdad. Solo que son alimentos que tampoco se consiguen o resultan muy costoso adquirirlos.

Finalmente cuando nos faltaban como 50 personas para pasar, informaron que se había terminado la harina y que habiamos perdido nuestro tiempo allí.

Todo esto sin  contar con la escasez de medicamentos. Todo esto ha traido como consecuencia desnutrición todo lo que con ella arrastra.

Problemas de Escasez en Venezuela y el Desarrollo Social de los Niños.

Hay cosas que resultan imperceptibles para muchas personas, pero para mí, que he vivido durante mucho tiempo de observar conductas, resulta realmente sorprendente, sin embargo solo narraré una anécdota, porque mi interés al realizar este artículo, es que se conozca nuestro día adía.

Salí un día con mi hija a las 05:30am a hacer cola. Este día fue la primera y la última vez que me acompañó, pues ella insistió en ir, pero no le gustó la experiencia.

Compramos productos regulados 1 solo día de la semana, y se hace por número de cédula. A mí me corresponde el viernes, así que debo recorrer todos los supermercados que pueda antes que termine el día, pues después no podré comprar.

Sin embargo eso implica hacer en cada supermercado colas entre las 2 y las 7 horas, para comprar en cada lugar 2 o 3 artículos, no es más. No puedes encontrar en un solo lugar todo, pues no lo hay.

Fue así como llegamos a un supermercado donde había pasta, arroz y harina, Podíamos llevar 2 unidades de cada alimento. Si, también te asignan que cantidad puedes llevar. Cuando finalmente logramos entrar, una joven les hacía la cola a su mamá y a su hermana.

Ellas tienen la fortuna de hacer mercado las 3 el mismo día, debido a que su número de cédula, termina en el mismo dígito. El hecho es que cuando llegaron la mamá y la hermana, mi hija dijo de inmediato: “Mami, se nos están coleando” ellas no van ahí.

Yo volteé muy sorprendida, pues a su edad, yo hubiese dejado pasar a cualquier persona, pero a ella, la necesidad, la ha obligado a pelear por su puesto. Fue entonces cuando pensé: ¡Dios mío esta situación está haciendo hasta que mi hija deje de pensar como una niña! Afortunadamente no fue conmigo más nunca.